El origen del Cava viene asociado al esplendor de la viticultura catalana de mediados del s.XIX y a la notoriedad alcanzada por Champagne a finales del s. XVIII. Los estudios de microbiología de Louis Pasteur aplicados al vino supusieron el control de la segunda fermentación natural en botella, y el descubrimiento del corcho permitió evitar la pérdida de las burbujas producidas en el vino. Nació así el método tradicional de elaboración.

La comarca vinícola del Penedés, 40 kilómetros al sur de Barcelona, concentra más del 95% de la producción total. Las características particulares del Cava nacen en esta zona histórica tradicional a la que nos referimos al hablar de las condiciones clásicas de viticultura y producción. Sin embargo, también se elabora Cava en las otras regiones catalanas (Girona, Lleida y Tarragona), así como en algunos municipios de las Comunidades Autónomas de La Rioja, Aragón, Navarra, País Vasco, Valencia y Extremadura. En total, 159 municipios y alrededor de 32.000 hectáreas de viña.